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22 ene 2013

Manuela Medina


Nuevo diario cultural con contenidos sobre cine, música, literatura y viajes.

10 ene 2013

Reflexiones sobre mujeres, unidad y literatura en África con motivo del SILA

Manuela Medina


El SILA (Salón Internacional del Libro Africano) itinerante se asentó este jueves en la Casa Árabe de Madrid. Entre otras actividades, se desarrolló una ponencia titulada “Diálogos de mujeres y literatura” que finalmente habilitó un espacio en el que la escritora argelina Had-Ali Souad, la periodista Aurora M. Alcojor y el escritor Chema Caballero dieron la oportunidad de adentrarse en, al menos, una parte de la realidad africana.

Hubo de todo. Se discutieron asuntos tan sociales como la necesidad de una África unificada; la concepción occidental de la poligamia y el rechazo africano al feminismo tal y como se entiende en nuestra sociedad. Sin embargo, temas tan literarios como la fuerte tradición africana de transmisión oral de la cultura, el menosprecio allí existente hacia los libros escritos por mujeres así como las nuevas voces femeninas que de allí provienen y que están consiguiendo romper esa barrera que les limitaba también salieron a colación.   

Had-Ali Souad hizo hincapié durante su discurso en la importancia que tiene esa afirmación de la identidad africana a nivel global y comentó que, a nivel literario, su preocupación se refiere a las fronteras dentro del continente africano: “pues existe una tendencia general a separar el conjunto geográfico compuesto por unos cuanto países llamado Magreb del resto de África que comúnmente se les llama países subsaharianos. Considero que cuando se habla de literatura africana se suele hablar de autores de la África negra y luego existe la literatura del Magreb. Creo que se crea una segregación que desde mi punto de vista no debe existir.”

Por su parte Chema Caballero quiso mostrar al público la situación del feminismo en África, que por supuesto subyace y está presente; por ejemplo en situaciones de poligamia en las que las propias mujeres de un mismo marido se solidarizan unas con otras para que todas consigan llevar una buena relación con él. Explicó que lo que nosotros entendemos por feminismo, no es lo mismo en África. Esto no quiere decir que ellas no lo sean sino que el colonialismo les ha hecho tanto daño – en palabras de una sierraleonesa- que “hay que desconfiar de cualquier concepto que venga de fuera, ya sean los propios derechos humanos.” Caballero argumentó que “en el concepto occidental no se tiene en cuenta que el proceso de construcción de la identidad de las mujeres puede pasar por caminos diversos, por eso a los que vienen de fuera muchas veces les da impresión de que el feminismo es algo muy de nuestras sociedades. En el caso de las mujeres africanas elementos como la colonización, el racismo, la religión, las tradiciones culturales y la pobreza, entre muchos otros, tienen que ser tomados en cuenta.”

Aurora M. Alcojor quiso destacar en relación al contexto literario que las mujeres africanas llevan escribiendo apenas sesenta años, dejando de lado la tradición oral, y que además la literatura de mujeres, que habla más de lo privado, se ha considerado siempre “literatura menor”. Respecto a esto, se dieron a conocer las obras de escritoras africanas como Paulina Chiziane, cuyos escritos están tomando cada vez más relevancia tanto en su continente como en el resto del mundo. 

Incompetencia generalizada

Manuela Medina


Así es. Francisco Ayala dijo que “la incompetencia es tanto más dañina cuanto mayor sea el poder del incompetente”.  El problema llega cuando la ésta se va produciendo a cada nivel de una operación policial que va formando una gran bola de nieve que en algún momento choca con algún árbol, o piedra, o en este caso patera, que la desintegra. Lo sucedido en la costa de Lanzarote es otro caso más de la incompetencia generalizada a la que ya estamos más que acostumbrados en este país.

Resulta que los servicios técnicos no detectaron en la revisión de la embarcación que colisionó contra la patera procedente de Marruecos que ésta tenía un problema en uno de los propulsores que controlan el manejo de la embarcación.

Resulta que los guardias civiles que la dirigían se dieron cuenta de ello y decidieron regresar a la costa, pero justo en ese momento avistaron la patera, que hasta el momento no lo habían hecho, y decidieron dar la vuelta para dirigirse a donde se encontraba puesto que ésta se dirigía, supuestamente, a una zona rocosa de gran peligro. Esta explicación resulta casi irónica cuando el resultado final es que la patrullera, recordemos que con los mandos de dirección rotos bajo el conocimiento de sus tripulantes, colisionó, ingobernable e inevitablemente con la patera que trataba de llegar por sus propios medios a la costa.

Resulta que ante tal panorama, uno de los Guardias Civiles –en la embarcación había otros tres- se tiró al agua para tratar de salvar la vida a las personas que estaban allí. Ni el número de agentes en la embarcación, ni el número de agentes en el agua satisfacen las necesidades que se pueden imponer ante un accidente en una patera que llevaba nada menos que 25 personas a bordo. Resultado: un muerto y siete desaparecidos.

Toda una sucesión de actos incompetentes que, además, provienen de las autoridades a las que –no sé ustedes- pero yo, confío mi seguridad en el día a día y a las que una avería, reparable, en su medio de transporte, puede provocar un daño irreparable en la vida de las personas.